¿Qué pradera de flores necesito?

Quieres una pradera de flores pero no sabes cual será la mejor mezcla para tu proyecto.  No te preocupes, es un dilema frecuente y vamos a ayudarte a resolverlo.

Básicamente existen dos tipos de mezclas de semillas: mezclas de anuales y mezclas de vivaces.

Las praderas de anuales están compuestas por especies de germinación rápida capaces de florecer en la primavera inmediata tras la siembra proporcionando un rápido impacto visual. Se siembran a una dosis de 2-3g/m2, su establecimiento es fácil y apenas requiere mantenimiento más allá de riegos de apoyo y una siega. Funcionarán bien en la mayoría de suelos – incluidos los fertiles -, siempre que reciban suficiente sol y se siembren sobre un sustrato libre de vegetación y semillas. Estas mezclas son muy agradecidas para los principiantes y ¡permiten hacer cambios cada año!

Si se siembran en otoño, tendrán tiempo de establecerse mientras el suelo aún está templado y aprovechar las lluvias otoñales. De esta manera, al llegar la primavera las plantas florecerán pronto y completarán su ciclo antes de la llegada de la sequía y el calor estival. La siembra en primavera también es posible, pero entonces la floración comenzará unas semanas más tarde -si se compara con la siembra de otoño-, las últimas floraciones se darán entrado el verano y habrá que incrementar los riegos en estos meses de sequía. Estas praderas de anuales pueden auto-semillarse, pero probablemente lo harán de forma irregular y parcheada, por lo que para lograr resultados óptimos hay que re-sembrar periódicamente.

mezcla anuales Monet_RJB

Las praderas de vivaces son un concepto a más largo plazo. Exigen algo más de experiencia, inversión y dedicación durante los primeros años de implantación, especialmente en lo referente al control manual de "malas hierbas" - que pueden eliminar rápidamente a las especies de flor -. Lo ideal es sembrarlas en un suelo no demasiado fértil, usando una cama de siembra de 7–8 cm de compost o arena lavada, libres de vegetación y semillas. La dosis de siembra es de 2g/m2.

Las vivaces tardan más en desarrollarse y alcanzan su óptimo de floración a partir del tercer año, pero una vez establecidas, proporcionan floraciones prolongadas de hasta cinco meses y pueden durar años con un mantenimiento moderado consistente en riegos de apoyo y dos siegas anuales.

Para que la espera no sea tan dura, las mezclas Pictorial Meadows llevan un pequeño porcentaje de anuales que lucirán su color durante el primer año. La siembra ideal sería también en otoño, para darles tiempo a germinar, aunque se pueden hacer siembras más tardías siempre y cuando el suelo tenga buen tempero.

Para los proyectos más exigentes, las praderas pre-establecidas en tepe son de muy fácil implantación y acortan los tiempos de espera hasta las primeras floraciones.  Su instalación es similar a la de un tepe de césped convencional, pero sólo necesitará una o dos siegas al año. Las plantas conservan intacto su sistema radicular en el proceso, por lo que la pradera será capaz de arraigar con rapidez y a menudo florecerá en tan solo unas semanas tras su colocación.

mezcla vivaces dorado

Por tanto, si lo que necesitas son resultados provisionales, rápidos, de gran impacto visual y con poca inversión, las mezclas de anuales pueden ser una buena idea.

Si quieres una pradera más duradera, y cuentas con más tiempo y recursos, entonces las mezclas de semillas de vivaces son la alternativa.

Pero si lo que buscas es combinar rapidez y durabilidad, entonces el tepe de vivaces es la mejor opción.